Joselito,
con 12 años, limpiaba casas, amenazado y no le pagaron sueldo, porque el
tratante lo cobraba. Fue arrancado de su tierna infancia de alegría en el
campo, para enfrentarse al lado más oscuro de la existencia como es la
esclavitud del XXI. El padre de Joselito estaba convencido que al enviar a su
hijo a la ciudad, era recibir una buena educación. Sin embargo, cuando llegó no
pudo ir a la escuela, sino que tuvo que trabajar en una casa de una familia
acomodada y cuidar a los niños de su patrón. “Era como estar en la cárcel.
Recibía gritos todo el tiempo, y se sentía inútil y rechazado. No pudo estudiar
quedó analfabeto”. Por consiguiente, reconocer la pobreza como factor causal,
de la trata de niños, no sea una excusa para la inacción: “La existencia
del trabajo infantil (sobre todo en sus peores formas) no constituye una
ventaja económica, sino un desperdicio de recursos humanos de enorme valor y
una barrera que bloquea la realización de los Objetivos de Desarrollo del
Milenio (ODM)”, (Organización
Internacional del Trabajo, 2007). El Reportaje “Nunca más Trata de Niños con
Autorización de sus Padres”, toca este tema:
LIBRETO:
EFECTO :
OVEJAS EN EL CAMPO
NIÑO
: RIENDO PASTA OVEJAS
RELATOR : José, era un niño campesino de doce
años, vivía en el campo con sus hermanitos y sus padres, junto al
camino, y las chacras de papa que florecían.
EFECTO
: RIACHUELO
RELATOR : Cerca de su casa, pasaba un
riachuelo, que le servía para bañarse en días de sol.
NIÑO
: (CONTENTO) Papi, cuando sea grande
voy a ser como tú… (DESVANECE) Voy a criar toros como elefantes.
PAPA
: (ENFATICO) ¡Oye hijo, nunca te
quedes en el campo como yo, tienes que irte a la ciudad, para que tengas plata.
En el campo se sufre![1]
RELATOR : Pero, a Joselito, no le importaba esos
problemas, pensaba ser agricultor como su padre. En el día asistía a la
escuela, con muchas ganas de aprender y en la tarde ayudaba a traer los
terneros, ovejas, vacas que corrían por los pajonales. Era muy feliz.
NIÑO
: Ven pachito, ven, ven…
RELATOR : Hasta que una tarde, llegó su tío Víctor,
primo de su papá, y al ver que su sobrino era trabajador y afanoso; convenció
al padre del niño para llevarlo a la ciudad de Tacna, para ayudar en la casa de
una pareja de esposos muy ricos que no tenían hijos, e iban a educar al niño.
Joselito, no quiso separarse de su familia; sin embargo, con las promesas de su
tío, aceptó partir [2].
NIÑO
: (SUPLICANTE) Por favor, papi, no
quiero ir…
PAPA
: (ENFÁTICO) ¡Será mejor para ti hijo!
¡Acá no tienes futuro! ¿Qué futuros vas a tener acá? ¡En la ciudad hay buenos
colegios![3]
RELATOR : Joselito, llegó a Tacna, como al infierno,
atrás quedaba su tranquilidad y el cariño de su padre. Su tío le consiguió un
trabajo de empleado de hogar a sus cortos 12 años. Tenía que barrer la casa,
lavar ropa, hacer jugar a los niños, llevarlos a la escuela, limpiar la pocilga
de las gallinas y chanchos.
EFECTO
: SONIDO DE CAIDA DE PLATOS
RELATOR :
Cuando rompía los platos, lo azotaban con palos y no le daban de comer.
NIÑO : (SUPLICANTE) Disculpa señora…
(DESVAVENECE) Ya no volveré a hacer…
MUJER :
(RIÑENDO) ¡Si me sigues rompiendo las cosas, te voy matar de hambre
flojanazo!
RELATOR: El director distrital de Defensa
pública y Acceso a la Justicia del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de
Puno, Víctor Landa Farati, esclarece que el tío del menor cometió
el delito de trata de personas al sacar con engaños al niño Joselito de su
casa, según el Código Penal en su artículo 153, debe ser juzgado y encarcelado
de 8 a 15 años:
“Precisamente la trata es sacar de su lugar
de origen, mediante la fuerza o mediante amenaza, mediante el engaño, en este
caso; y con falsas promesas: que va tener una vida mejor, de que va
estudiar una carrera profesional, que le van alimentar bien, que va
vestir bien, que vamos a tratar como parte de mi familia, va ser hijo más, una
hija más y los trasladaban a las grandes ciudades y los tienen encerrados entre
cuatro paredes. Entonces, definitivamente esto es delito en nuestra legislación
nacional lo sanciona con una privativa de liberta de 8 a 15 años…”.
RELATOR : Ahora, Joselito, es don José. Cansado de
ser explotado volvió a su comunidad, y es analfabeto, mientras su hermanito que
tuvo la suerte de quedarse al lado de su padre estudió y pudo ser profesor.
Y, cuando don José se casó, tuvo hijos, nunca los soltó, y los hizo
profesionales a todos. Y espera que, los padres nunca entreguen a sus hijos a
los tíos ni padrinos: pues, el verdadero papá, aparte de educar a su hijo,
también debe invertir amor y cariño; para que ese hijo tenga
corazón y no sea un desalmado:
“Todos los
días levantarse y pensando en los hijos y luchar bastante. Despertar todos los
días, y, a cada uno de nuestros darle un beso, y decirle: ‘hijo te quiero
mucho’. Eso es la única recomendación, porque soy un convencido que nadie
puede tratar a sus hijos mejor que sus padres. Hay honrosas excepciones, por
supuesto que sí, no lo niego…”[4].
RELATOR : Los niños, como Joselito que han sufrido
trata, cuando son adultos se convierten en resentidos sociales: sienten
frustración, odio, impotencia, rencor, y no respetan las normas de la sociedad;
por ello es necesario rescatar a los menores que sufren explotación laboral y
sexual, exhorta, el psicólogo del Programa de Salud Mental de la Dirección
Regional de Salud, Jesús Leví Pinares Aquino, quien recomienda que lo mejor
para el desarrollo psicológico de los niños es que se críen con sus padres:
“Va haber
baja autoestima, un inadecuado auto concepto, consecuencia de ello: un
desarrollo de habilidades sociales inadecuado. Falta de asertividad, falta de
empatía. Consecuencia de todo esto: el niño no tenga un buen rendimiento
académico. Que tendrá dificultad para obedecer órdenes, y puede afectar
incluso el pensamiento, atención y en la memoria”.
RELATOR : Según la Organización Mundial para las
Migraciones (OIM), cerca de 4 millones de personas son víctimas de trata cada
año en todo el planeta Tierra
[5]. En el Perú, de
acuerdo a las estadísticas del Ministerio Público, así como Joselito, el 60% de
las víctimas de trata de personas son menores de edad, donde el 90% son mujeres
y en su mayoría provincianas
[6]. La subgerente de
desarrollo de la Mujer, Niño Adolescente y Adulto Mayor de la Municipalidad de
Puno, Cecilia Ardiles Cáceres, indica que las personas que lo tuvieron de
esclavo al niño Joselito: cometieron el delito de rapto y deben ser
inmediatamente denunciados; para tener la tutela del niño se requiere la
autorización del juez de menores:
“No se pueden
entregar a los niños en calidad de un objeto, de un animal. El niño es objeto
de derecho. Tiene sujeto de derecho…”.
RELATOR
: De ahí, la batalla contra este flagelo que se llama esclavitud del siglo
XXI inició en Puno, con la conformación de la Red Regional contra la
Trata de Personas y Violencia Contra la Mujer, anuncia el coordinador del
Centro de Emergencia Mujer de Puno, Jorge Meneses Aguilar, quien alertó a los
padres de familia de las comunidades, estar vigilantes ante la presencia de
delincuentes (padrinos, tíos y empleadores) que se dedican a la trata de niños
y jóvenes, para que no se dejen engañar con falsos ofrecimientos de trabajo o
estudios para los menores:
“Esta Red
Regional está conformada por diferentes instituciones públicas y la sociedad
civil, esta comandado por el Gobierno Regional; quienes ya estamos trabajando.
Estamos preparando un plan de trabajo: para poder intervenir, con fines de
poder prevenir y sancionar y poder recuperar a estos niños, niñas y
adolescentes que en este momento se encuentran en este grave problema
social. Porque los niños y adolescentes no tienen que trabajar, tienen que
estudiar tienen que formarse…”.
RELATOR
: Al Estado le toca invertir en el campo para hacerla más productiva, a
los padres jamás soltar a sus hijos, que aprendan a volar como los
pajaritos alrededor de los nidos. Y se descubres que tu vecino comete el delito
de trata explotando a su ahijadido, sobrinito o paisanito, denúncialo. La
Unicef nos recuerda:
“El niño
tiene que estudiar, no tiene que trabajar, porque la educación contribuye a
mejorar la vida y es una pieza clave para acabar con el circulo de pobreza que
amenaza a muchos niños de países en desarrollo”[7].
RELATOR: Pachamama Radio la voz del sur andino
[8].